Los que hayan jugado a la versión de Wild World, les sonará bastante la opción de las donaciones a la isla de Poconá, en el que a partir de ciertas cantidades que hayamos donado, nos enviaban cartas a nuestro buzón dándonos las gracias (con sus características frasecillas bastante graciosas e ingeniosas de habitantes de Poconá) y entregándolos accesorios exclusivos: en aquella época eran las plumas que hoy en día se consiguen en el Carnaval.
Lo curioso es que en la mayoría de juegos estas donaciones también te permitían instalar ciertos proyectos en el pueblo que actualmente son proyectos normales en la versión de New Leaf, el fondo cívico. ¿Y si recuperamos el fondo cívico de otra manera?
